Si compartiste información confidencial, ingresaste a un enlace sospechoso o identificaste una operación que no reconoces, actúa de inmediato. Suspende el contacto con la persona que te escribió o llamó y comunícate con tu entidad financiera únicamente mediante sus canales oficiales para solicitar el bloqueo preventivo de tus cuentas, tarjetas o accesos digitales que puedan estar comprometidos.
Conserva todas las evidencias relacionadas con lo ocurrido, como mensajes, correos, números telefónicos, enlaces, capturas de pantalla y comprobantes. También revisa tus movimientos recientes y presenta una reclamación ante la entidad, describiendo claramente qué sucedió, cuándo ocurrió y cuáles productos u operaciones estuvieron involucrados.
Mediante esta reclamación puedes solicitar que la entidad estudie el caso, verifique las operaciones que no reconoces y determine si hay lugar a su reversión o devolución, de acuerdo con las circunstancias y evidencias disponibles.
Además de informar a la entidad financiera, puedes presentar la denuncia ante las autoridades competentes, como la Policía Nacional, mediante el CAI Virtual, o la Fiscalía General de la Nación. Actuar rápidamente y entregar información completa facilita la protección de tus productos y el análisis de la situación.
Recuerda: Reportar el fraude a tu entidad financiera y denunciarlo ante las autoridades son acciones diferentes y complementarias. Realiza ambas lo antes posible y conserva los números de radicado para hacer seguimiento.
